domingo, 18 de abril de 2010

La nube de polvo y sus consecuencias

Hoy toca hablar de la reciente erupción del volcán Eyjafjajokull, en Islandia. Las consecuencias de esta erupción nos afectan a todos y no sólo debido al caos aéreo, principal noticia en la red mediática de toda Europa, sinó en otros aspectos derivados de la colosal nuve de polvo que ha alcanzado ya los más de 8 kilómetros de altura.

La nuve - que ayer llegaba al norte de la península Ibérica - ha obligado a cancelar 17.000 vuelos en toda Europa. El principal problema es que la nube de polvo contiene elementos que, de entrar en las turbinas, pueden llegar a ocasionar el paro en los motores, según confirmaron fuentes de la Agencia Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea (Eurocontrol).

A día de hoy, lo único que se sabe referente al tráfico aéreo es que la mayoría de aeropuertos estan replanteándose las políticas de cancelación y cambio de vuelo para los afectados. También existe la posibilidad de que las compañías aéreas puedan llegar a un acuerdo con las compañías de trasnporte terrestre y transferir los billetes de avión en viajes de tren, autobús o barco en caso de emergencia. También se sabe que algunos aeropuertos -como el de Alemania- estan  haciendo vuelos de pruebas para determinar la gravedad del asunto y poder establecer rutas alternativas de vuelo.

En términos de economía, cabe destacar que el caos aéreo supera al ocasionado por el 11-S de 2001. Según la asociación internacional del transporte aéreo (IATA) las compañías aéreas acumulan unas pérdidas cercanas a 150 millones de euros al día. Además hay que sumar las pérdidas por atención al cliente, traslado de aeronaves y problemas relacionados con las compañías de seguros, la mayoría de las cuales no cubren catástrofes naturales y estan teniendo dificultades para proponer un curso de acción coherente que pueda hacer frente al problema. 

Pero eso no es todo. Personalmente, lo primordial es la salud y lo cierto es que también existen contratiempos en esta materia. Las consecuencias para la salud van desde problemas respiratorios hasta conjuntivitis y abrasiones corneales. Aunque estos problemas afectaran sobre todo a personas asmáticas y con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). La Organización Mundial de la Salud (OMS), se encuentra evaluando las posibles consecuencias:

"Desconocemos cuál puede ser el riesgo. Según unas directrices del 2005, algunas de las partículas que contienen las cenizas de un volcán son peligrosas y pueden afectar a los pulmones", ha explicado en rueda de prensa Daniel Epstein, portavoz de la institución.

Epstein aclara que se trata de compuestos nocivos pero que todavía hay evaluar la situación con mayor profundidad. También añade que las cenizas se encuentran muy altas en la atmosfera por lo que aún no deben temerse las consecuencias nocivas. 

Concha Prados, del Servicio de Neumología del Hospital La Paz de Madris afirma que las consecuencias de una nube de cenizas para personas con problemas respiratorios son similares a las que se producen cuando se origina una nuve de polvo procendente de arena del desierto o cuando los volúmenes de contaminación son muy elevados. Por esto, recomienda que en caso de alerta por concentración elevada de cenizas, esta clase de personas permanezcan en casa o, en caso de necesidad de salir a la calle, lo hagan usando mascarillas. 

Pese a todas estas alertas, algunos expertos, como Ramón Villa Asensi, jefe de sección de Neumología del Hospital Niño de Jesús de Madrid, quieren hacer un llamamiento a la calma porque "no sabemos de momento cómo va evolucionar esta nube. Es importante ni alertar a la población ni sembrar la alarma cuando aún se desconoce el desenlace".

Opinión personal:

Realmente hablamos de algo importante, si un fenómeno capaz de paralizar el flujo aéreo de un hemisferio lo puede ser. De todas formas, opino que los medios  sólo hablan de el caos aéreo, -es difícil encontrar unas  pocas entradas relacionadas con las consecuencias de la nube sobre nuestra salud en los noticiarios virtuales-  con lo cual nos inducen a pensar en una catástrofe de una gran embergadura pero bajo mi opinión, mientras no se hablen de daños personales, no habrá porque alarmarse. Creo que esto puede ser un aviso, un llamamiento de atención para que dejemos de creer que lo tenemos todo bajo control. La naturaleza no tiene reglas, y  si quiere retener esta situación durante semanas o incluso meses, sólo nos quedará atenernos a sus caprichos. Las flaquezas del sistema se hacen evidentes frente a catástrofes naturales como ésta.

Fuentes:

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/04/16/medicina/1271420295.html
http://www.elimparcial.es/
http://www.primera-clase.com/
http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/155107-la-nube-de-ceniza-volcanica-deriva-en-el-mayor-caos-aereo-de-europa.html

1 comentario:

  1. Cuando empezo todo, sobre els 20 de marzo, estube buscando info, te paso enlaces.

    http://foro.meteored.com/climas+del+mundo+y+climatologia+historica/posible+erupcion+del+volcan+katla+y+consecuencias-t117732.0.html
    http://universitam.com/academicos/?p=795
    En Gran Bretaña, el verano de 1783 era conocido como el “verano de la arena”.

    Desastres ha hay simpre, mira si no la cantidad de terremotos. lo que pasa es que no nos damos cuenta de lo inmensamente pequeños que somos tanto a escala espacial como temporal.

    El humano en realidad, como individuo no controla una mierda, si no mira la puta crisis en la que estamos metidos...

    Lo mejor, es relajarse y fumarse un canelo mientras miras las noticias de Tele5 con las alarmas de fondo...

    Relax

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